¿Qué es la contaminación acústica y cómo afecta el desempeño laboral?

Se entiende por contaminación sónica o acústica el exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona y que se traduce en el deterioro de la calidad de vida para los afectados, dada la alta probabilidad de desarrollar enfermedades físicas o psicológicas asociadas a esta problemática.

El ruido generado por las cornetas en el tráfico, las alarmas, la música estruendosa en establecimientos comerciales, y aun más el ruido en nuestros lugares de trabajo, generan una predisposición negativa en las personas.

Cualquier actividad laboral genera ruido. Lo recomendable es que este no sea excesivamente elevado para disfrutar de un confort acústicoy evitar problemas que pueden suponer afecciones a la salud del trabajador.

El ruido afecta física y psicológicamente. La pérdida acelerada de la capacidad auditiva es quizás el efecto más conocido; sin embargo, no hace falta tener niveles elevados de ruido para padecer de estrés laboral, cansancio y falta de concentración.

Consecuencias de la contaminación acústica

  1. Interferencias en la comunicación.
  2. Estrés laboral e irritabilidad.
  3. Disminución del rendimiento y la concentración.
  4. Dolor de cabeza.
  5. Problemas de estómago.
  6. Alteración de la presión arterial y ritmo cardíaco.
  7. Depresión del sistema inmunológico.
  8. Alteración de los niveles de segregación endocrina.
  9. Vasoconstricción.
  10. Problemas mentales y estados depresivos.

¿Cómo reducir la contaminación acústica?

La contaminación acústica es un problema que podemos combatir entre todos si cada uno de nosotros aportamos nuestro granito de arena y contribuimos a reducir el ruido que nos rodea.

Debemos entender que es necesario tener un ambiente de ruido adecuado a la actividad que se realiza. En ambientes industriales y de producción, siempre hay un entorno ruidoso producido por las máquinas. Este ruido sirve de control para el operario y, por tanto, no debe eliminarse en su totalidad.

Sin embargo, en otros casos si cambiamos algunos hábitos, nuestra salud en general lo agradecerá y podremos gozar de un entorno más silencioso. En la oficina, por ejemplo, algunas medidas son tan sencillas como no subir en exceso el volumen cuando usemos reproductores de música, al ver la televisión o escuchemos la radio.

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