¿Qué relación existe entre las varices y el trabajo?

Martes, 20 Marzo 2018 16:43

Las várices son venas inflamadas y retorcidas que se pueden ver bajo la superficie de la piel. Por lo general aparecen en las piernas, pero también pueden formarse en otras partes del cuerpo. Estas, al igual que otras afecciones, están relacionadas con el trabajo; y si bien las causas principales son la predisposición genética, los embarazos y la obesidad, suelen aparecer con mayor frecuencia entre personas que están muchas horas de pie en su trabajo.

Habitualmente se considera como población de riesgo los camareros, enfermeras, profesores, policías o los que trabajan en salones de belleza, porque pasan bastante tiempo de pie; aunque también se debe tomar en cuenta aquellas personas cuyos trabajos los obligan a permanecer mucho tiempo sentados (cajeros, choferes, oficinista…) porque realmente lo que mueve la sangre venosa de las piernas son los músculos de la pantorrilla, y al estar sentados tampoco se activan estos músculos.

Esta afección no es solo un problema estético ni exclusivamente femenino, pues entre 35 y 50% de los casos de várices también se presentan en hombres, la mayoría de ellos entre los 40 y 60 años. La enfermedad varicosa se caracteriza por una dificultad en el retorno venoso, lo que produce un aumento de presión de las venas de las piernas que se van engrosando hasta hacerse visibles.

A veces estas venas sobrecargadas pueden no ser visibles a simple vista, pero su aumento de presión provoca dolor al caminar, calambres, sensación de cansancio y pesadez en las piernas.

Síntomas que advierten la presencia de várices

  • Pesadez en las piernas.
  • Aparición de varices con venas visibles.
  • Edema.
  • Hinchazón.
  • Aparición de dolor.
  • Calambres.
  • En etapas avanzadas pueden aparecer úlceras venosas, dermatitis ocre (oscurecimiento de la piel) o el sangrado en varices complicadas.

¿Cómo prevenir la aparición de varices?

  • Es importante tomar en cuenta las pausas laborales y no permanecer mucho tiempo sentado o de pie.
  • Realiza ejercicios de estiramiento.
  • Adopta una dieta balanceada consumiendo alimentos que favorezcan la buena circulación.
  • Al estar sentado, mantén una buena postura que evite la presión en las pantorrillas y no cruces las piernas; usa reposapiés.
  • Usa zapatos con tacón moderado.
  • Toma suficiente agua.

Modificado por última vez en Lunes, 02 Abril 2018 09:27